Cuando oramos estamos estrechamente en contacto con Dios. Nuestra alma se eleva a El. Lo alabamos, le damos gracias, le pedimos su auxilio. ( português )
Pero al orar acordémonos siempre de los demás. Pide por los demás. Dios nos enseñó a hacer esto. Mira:
|
Padre Nuestro que está en el cielo |
(Padre de Todos, no nada más mío) |
|
Santificado sea Tu Nombre. |
(por Todos nosotros, no solo por mí) |
|
Venga a nosotros Tu Reino, |
(a Todos nosotros, no sólo a mí) |
|
Hágase Tu Voluntad en la Tierra como en el Cielo. |
|
|
Dános hoy nuestro pan de cada día |
(el pan para Todos, no únicamente el mío) |
|
Perdona nuestras ofensas |
(las ofensas de todos, no nomás las mías) |
|
Como también nosotros |
(Todos) |
|
perdonamos a los que nos ofenden |
(todos perdonando a todos) |
|
No nos dejes caer en tentación |
(a ninguno de nosotros) |
|
y líbranos del mal. |
(líbranos a todos, no solo a mí) |
Así que cuando ores, da gracias a nombre de todos, pide perdón por todos, solicita gracias para todos. Busca ayudar a todos.
Llaga del hombro.
Se relata en los anales del Monasterio de Clairvaux, que san Bernardo le
preguntó a Nuestro Señor Jesucristo cuál había sido su mayor tormento durante
la Pasión, y que aún permanecía desconocido. Nuestro Señor le respondió :
"Mientras que Yo cargaba Mi Cruz por la Vía Dolorosa, sostuve en el Hombro
una Herida muy lastimosa. Esta fue la más penosa de todas las demás".
Nuestro Señor le indicó que quienes honraran ésta Herida con Devoción, les
concedería lo que le pidieren, además de perdonarles sus pecados veniales y ya
no acordarse de sus pecados mortales. Ea, pues, Honremos devotamente esta Llaga
en el Hombro de Nuestro Salvador:
¡O Amabilísimo Jesús, Manso Cordero de Dios! Yo, miserable pecador, saludo y adoro la sagrada Llaga en Vuestro Hombro, donde habéis cargado la pesada Cruz. En esta Sagrada Llaga, Vuestra Carne fue tan desgarrada, que hasta el mismo Hueso quedó expuesto a la vista; y esto en turno, Os ha causado una angustia profundísima. Esta aflicción fue más aguda que todas las demás Heridas, en Vuestro Benditísimo Cuerpo. ¡O mi afligidísimo Jesús! Os adoro; Os alabo; Os glorifico y Os doy gracias por ésta Sagrada y muy Dolorosa Herida. Por medio de ese agudísimo dolor, y por el aplastante peso de la ponderosa Cruz, Os suplico que tengas misericordia de mi, que soy un pobre pecador. Perdona todos mis pecados, los mortales y veniales. Guíame en el camino al Cielo por el estrecho sendero de Vuestra Sagrada Cruz. Amén.
Ave María
Es la primera oración a la Virgen María y fue compuesta por Dios mismo en el cielo y enseñada al Arcángel Gabriel, el cual se la recitó a la Virgen el día más importante de la historia del mundo, el día de la Encarnación del Hijo de Dios (25 de marzo, año 1).
A nuestra Madre, La Santísima Virgen María, puedes honrarla y pedir su intercesión y auxilio a través de la Salve, una oración que data de varios siglos atrás. La primera parte de esta oración fue compuesta por Ademaro de Monteil, por el año 1008 ; y la segunda parte, Oh Clemente, oh piadosa... fue compuesta por San Bernardo, por el año 1111.
Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María ! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oración a San Miguel Arcángel.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. ¡Reprímale Dios ! Pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con el Divino Poder, a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas.
Pidamos también por las Almas del Purgatorio.
Pide a Nuestro Señor y a su amantísima Madre por todas las almas que se encuentran en el purgatorio, por las de tus familiares y conocidos; por las que nadie recuerda o conoce y por lo mismo nadie pediría por ellas; por las que sufren más; por las que estarán más tiempo en el purgatorio; y por las que saldrán pronto, para que de inmediato estén en la Gloria dando gracias y adorando al Señor.
Siempre será bueno orar y pedir a Dios, que es tan bueno, más si no cuentas con mucho tiempo porque tus ocupaciones en el trabajo y el hogar son muchas, recuerda ésta, que no te quitará tiempo y ayudarás a salvar muchas almas:
Jesús, María, los amo, ¡Salven almas!
Oración de petición por los sacerdotes.
Padre Nuestro que estás en el Cielo
Para que Tu Nombre sea santificado,
Señor, danos sacerdotes.
Para que Tu Reino venga a nosotros,
Señor, danos sacerdotes.
Para que nos comuniquen el pan de la
Palabra y de la Eucaristía,
Señor, danos sacerdotes.
Para que en Tu Nombre perdonen nuestras
ofensas,
Señor, danos sacerdotes.
Para que nos enseñen a perdonar a los
demás,
Señor, danos sacerdotes.
Para que nos auxilien en nuestra lucha
contra las tentaciones,
Señor, danos sacerdotes.
Para que en el momento de nuestra muerte
nos ayuden a vernos libres del mal,
Señor, danos sacerdotes según tu corazón.
Volver al
Inicio de "LLENA DE GRACIA"
É possivel que minha tradução tenha erroes (meu português não é bom), portanto peço-te me ajudes a melhorar esta pagina. Escreve-me e corrige-me. Muito obrigado:
Pai Nosso que estais no céu: não é só meu, é Pai de todos nós.
Santificado seja o vosso nome: por todos nós.
Venha a nós o vosso Reino: a todos, não só a mim.
Seja feita a vossa vontade assim na terrra como no céu: na terra que vivemos
todos nós.
O pão nosso de cada dia nos dai hoje: não só a mim, mas a todos .
Perdoai as nossas ofensas: as ofensas de todos nós.
Assim como nós perdoamos a quem nos tenha ofendido: que todos perdoemos a
todos.
E não nos deixeis cair em tentação: a nenhum de nós.
Mas livrai-nos de mal: a todos nós, não só a mim.
Chaga do ombro
Relata-se desde tempos antigos, na Monasterio de Clairvaux, que São Bernardino perguntou-LHE a Nosso Senhor Jesuscristo qual foi seu maior tormento durante na paixão, e que ainda permanecia desconhecido. Nosso Senhor respondiu-le: "Enquanto Eu carregava Minha Cruz pela Via Dolorosa, carreguei no ombro uma férida muito dolorosa. Essa foi mas entre todas a mais dolorosa". Nosso Senhor indicou-lhe que aqueles que honraram devotamente essa férida, ELE concederia quanto LHE peçam, além de perdoar sus pecados veniales e ja não recordar sus pecados veniales e ja não recordar seus pecados de morre. Eia, pois, honremos devotamente essa Chaga no ombro de Nosso Senhor.
¡O Amavilisimo Jesus, Manso Cordero de Deus! Eu, pecador miserável, saúdo e adoro a Sagrada Chaga en Vosso Ombro, onde carregaste a descomunal Cruz. Em essa Sagrada Chaga, Vossa Carne foi tão rasgada, que até o mesmo osso fico ao descoberto, e isso em turno, causou-TE uma profundíssima angústia. Esse dor foi mais profundo que qualquer outra férida, en Vosso Benditíssimo Corpo. ¡O meu aflitíssimo Jesus! Eu vos Adoro; Eu vos louvo, Eu vos glorifico e quero dar-TE graças por essa Sagrada e muito dolorosa férida. Por meio desse enorme dor, e pelo achatante peso da desmedida Cruz, súplico-TE que tenhas misericordia de mim, pobre pecador. Perdonai tudos meus pecados, veniales e mortais. Conduz-me ao cêu pela estreita senda de Vossa Sagrada Cruz. Amém.
Ave Maria
É a primeira oração dedicada a Virgem Maria, e foi composta pelo próprio Deus no céu e ensinada ao Arcanjo Gabriel, que a repetiu a Virgem Maria no dia mais importante da história do mundo: o dia da Encarnação do Filho de Deus (25 de março, ano 1).
Ave Maria, cheia de graça, o Senhor é
convosco. Bendita sois vós entre as mulheres, bendito é fruto
do vosso ventre: Jesus.
Santa Maria, Mãe de Deus, rogai por nós pecadores, agora e na hora da nossa
morte. Amém.
A nossa Mãe, a Santíssima Virgem Maria, você pode honrá-la e pedir sua intercessão e ajuda através da Salve Rainha, uma oração muito antiga, de vários séculos atrás. A primeira parte desta oração foi feita pr Ademaro de Monteil, no ano de 1008; e a segunda parte, "O clemente, ó piedosa..." foi feita por São Bernardino no ano de 1111.
Salve Rainha
Salve Rainha, Mãe de Misericórdia, vida,
doçura e esperança nossa salve. A vós bradamos os degredados filhos
de Eva, a vós suspiramos, gemendo e chorando neste vale de
lágrimas. Eia, pois advogada nossa, esse vossos olhos
misericordiosos a nós volvei. E depois deste desterro
mostrai-nos Jesus: Bendito é Fruto de vosso ventre. Ó
clemente, ó piedosa, ó doce e sempre Virgem Maria.
Rogai por nós Santa Mãe de Deus.
Para que sejamos dignos das promessas de Cristo. Amém.
Oraçao á São Miguel Arcanjo
São Miguel Arcanjo, Sei nossa defesa na batalha. Sei nosso amparo contra a perversidad e espreitança do demônio. ¡Deus reprime-lhe! Pedemos suplicantes. E você, Principe da milícia do cêu, arroja com o Divino Poder, á Satanas e os outros espíritos malignos que andan dispersos pelo mundo para a perdição das almas.
Também peçamos pelas Almas no Purgatório.
Pede á Nosso Senhor e a Sua Amantíssima Mãe por tudas as Almas que estão no purgatório, pelas de teus parentes e conhecidos; pelas que nenhumo conhece e ninguém recorda, e pelo mesmo, nenhumo pedería por ellas; Pelas que sofrem mas entre todas; Pelas que estaram mais tempo em o puragtório; e pelas que estaram pouco tempo, para que inmediatamente estejam no cêu dando graças e louvando ao Senhor.
Sempre será adequado orar e peder a Deus, que é tão bom, pero se não tinhes tempo, porque teus muitas tarefas -no trabalho e na lareira-, não o permitem, recorda esta, que não ocupa tempo e assim ajudarás a salvar muitas Almas:
Jesus, Maria, eu vos amo. Salvai almas.
Pai Nosso que estais no céu
Senhor, dá-nos sacerdotes,
para que vosso nome seja santificado.
Senhor, dá-nos sacerdotes,
para que o vosso Reino venha a nós.
Senhor, dá-nos sacerdotes,
para ensinar-nos a fazer vossa vontade.
Senhor, dá-nos sacerdotes,
para comunicar-nos o Pão da Palavra e da Eucaristia.
Senhor, dá-nos sacerdotes,
para que em vosso nome eles perdoem nossas ofensas.
Senhor, dá-nos sacerdotes,
para ensinar-nos a perdoar os outros.
Senhor dá-no sacerdotes,
para ajudar-nos na nossa luta contra as tentações.
Senhor, dá-nos sacerdotes,
para que no momento de nossa morte ajudem-nos a livrar-nos do mal.
Senhor, dá-nos sacerdotes segundo vossa vontade.
Que Maria nossa Mãe Imaculada te abençoe hoje e sempre.